Ejercicio de los derechos fundamentales Bajo el encubrimiento de variadas modalidades de “apadrinazgo”, los contratos laborales son totalmente informales y condenan esta población a largas jornadas de trabajo en un ámbito difícil de acceso por su carácter privado. Los y las Trabajadores Infantiles Domésticos realizan tareas muy similares en todos los países: limpieza de la casa, cuidado de terceros (niños, adultos, animales), ayuda en las compras y mandados, lavar, planchar, cocinar. Un alto porcentaje son niñas y adolescentes mujeres que provienen de familias monoparentales en donde la madre tiene alguna experiencia como trabajadora del hogar. En este proceso interviene una red de intermediarios que facilitan la relación entre las familias de origen y las familias empleadoras. En diferentes áreas, existen ya indicios de conexiones perniciosas entre ofertas de trabajo doméstico y modalidades de explotación sexual. Contradictoriamente, el trabajo doméstico es también una puerta de salida para las niñas, niños y adolescentes en condición de explotación sexual. Los vínculos entre el Trabajo Infantil Doméstico y la Explotación Sexual Comercial Infantil requieren una mirada a profundidad. En ciertas áreas geográficas, existen ya indicios de perniciosas conexiones entre ofertas de trabajo doméstico y modalidades de explotación sexual. Existe un punto de ruptura entre el momento en que esta población interrumpe / finaliza la escuela primaria. En este momento, muchas niñas y adolescentes inician sus primeras experiencias laborales integrándose al trabajo infantil doméstico. Las condiciones en las cuales desarrollan sus labores las llevan a cambiar de empleadores generándose una alta movilidad en el sector. Las peores formas de Trabajo Infantil Doméstico están apareciendo más claramente a raíz de la ejecución de programas de intervención directa, revelándose grandes necesidades de atención inmediata. |